miércoles, 18 de octubre de 2017

El lenguaje de la ciencia

Número 30


La información hoy es considerada imprescindible tanto para el desarrollo de la ciencia como de las sociedades y los individuos.
La difusión de los acontecimientos generados por científicos e investigadores, no siempre es realizada con claridad ya sea porque las palabras no son comprensibles, porque para muchos resultan materiales carentes de interés y hasta "aburridos" o porque las políticas editoriales de los medios no consideran rentables los temas referidos a la ciencia.

Ahora bien, podríamos dar innumerables definiciones del vocablo ciencia, más digamos de ella sólo unas palabras, para situarnos. Por su origen latino, nos remitimos a conocimiento, práctica, doctrina. Por su definición del diccionario, es el conjunto de conocimientos sobre la realidad observable, obtenidos mediante el método científico. Encontramos de esta manera que es condición utilizar un método. Podemos también aludir a los planteos posmodernos y con la introducción de la idea de lo cierto y lo incierto, los epistemólogos refieren que la ciencia está constituída por teorías en perpetua revisión y construcción.

En este entorno, es donde el periodismo científico deberá realizar su labor formativa y educativa. Se propone este subgénero periodístico como objetivos la formulación y el replanteamiento de los problemas de la comunicación de los acontecimientos de la ciencia al público y el estudio y la puesta en práctica de las posibles vías de solución.
La difusión de dicho material científico se debe adecuar al público al que va a llegar, utilizando un código entendible por esa mayoría neófita en el tema. Evidentemente, así como los periodistas, médicos, abogados, empleados, estudiantes, tienen palabras que le son propias, los científicos no escapan a esta realidad.

No menos cierto es que, como cada medio de comunicación tiene particularidades para difundir los mensajes y que el público no es homogéneo; sino más bien que está constituido por una serie de grupos diferentes que a su vez tienen valores, gustos, intereses, experiencia que no serán las mismas; la tarea se complica un poco.

Por lo tanto , habrá que prestar atención tanto al plano de las palabras como a la organización de las mismas, es decir, al código y el modo de trasmitirlo, adecuándolo también al marco de referencia con el que se está trabajando.

Otro detalle a tener en cuenta es que, si por ejemplo hablamos de un descubrimiento que daremos a conocer en media cuartilla de un periódico, a veces esto no es el espacio suficiente, y por lo tanto, la simplificación del tema debe realizarse con los cuidados necesarios para no desvirtuarlo en función de la escasez de centímetros.

No quedan fuera de la agenda setting los temas de ciencia, adonde al igual que con otros temas relevantes, muchas veces se aprecia un "divorcio" entre las políticas editoriales, las públicas y las necesidades de los individuos.

La situación social actual nos deja observar que es imprescindible entender el conocimiento y popularizarlo, ya que cada día es mayor la brecha entre las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, el avance constante de los descubrimientos en áreas como la ingeniería genética, biología molecular ( por nombrar sólo algunas) y lo que la gente realmente entiende de lo que pasa a su alrededor. Mientras menos se sabe y comprende, más temor se tiene. Y la ciencia, lejos de estar escindida y ubicada en un anaquel inalcanzable de nuestra biblioteca, está cada día más, mediando nuestros actos cotidianos.

Sin olvidarnos, que existen grandes diferencias entre los países con un alto desarrollo científico-tecnológico y los que están en vías de serlos; que hay profundas diferencias entre los miembros de las sociedades; la imperiosa necesidad de convertir a los temas de ciencia en temas de real interés y convocatoria; la necesidad de buscar los más óptimos sistemas de trasmisión y almacenamiento de información y una larga lista a completar.

Comunicadores y lenguaje

Por todo lo que hemos detallado en los párrafos anteriores, contamos específicamente para esta tarea con el periodismo científico (ya abordado en la columna anterior) y con los profesionales de la comunicación preparados en estas áreas del conocimiento, que actuarán como mediadores entre la producción de la ciencia y el público mayoritario; sin embargo, será responsabilidad compartida el resultado final de este trabajo: tanto de los que generan los procesos científico - tecnológicos, como de los medios informativos y de las instituciones educativas. 

Más allá de que algunas ciencias, como la química, nos pueden dar fórmulas y sabemos que para obtener agua necesitamos dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno, sería pretencioso dar "la receta" para difundir adecuadamente temas de ciencia y tecnología. No obstante ello, daremos una serie de recomendaciones a tener en cuenta: utilizar un lenguaje sencillo, claro, breve, ordenado, sin abusar de las adjetivaciones y sin ludir recursos idiomáticos y del ingenio que harán nuestro material más atractivo. Evitar términos ambiguos o que generen ambigüedad en el relato. Cuando se emplean tecnicismo, definirlos, al igual que escribir las siglas con el nombre completo a que corresponden y si es el caso, ubicar geográficamente al público; basta con colocar el nombre del país de origen entre paréntesis. Valerse de los recursos como el humor, el entretenimiento, la imaginación, recordemos que puede ser el humor un buen recurso para captar la atención y que ello no implica que el estudio no sea serio. Sin dejar de mencionar que cada autor le imprime su sello personal al trabajo.

Finalmente, el periodismo científico aludido, parte de una base de conocimiento y conciencia tanto sobre un tema como de los individuos, que debe constatar la seguridad y confiabilidad de sus fuentes ( merece un estudio a parte la confiabilidad , por ejemplo, del material que circula por la red); su capacidad de comparación, de informar y explicar conforme a un marco socio-económico-histórico y político, contextualizando la información y también, la necesidad desde los centros de estudio de periodismo y comunicación, de profesionalizar esta tarea de los periodistas científicos.

Mtra. Marisa Avogadro Thomé. Columna "Comunicarte", revista "Razón y Palabra", México. N° 30, enero -febrero 2003. Disponible en: http://www.razonypalabra.org.mx/comunicarte/2003/enero.html

domingo, 15 de octubre de 2017

El Nacimiento - cuento en el Día de la Madre

         Era tan pequeñita, casi como una semillita de anís. Llegaba a sentirle su perfume penetrante. Imaginaba formas y mil formas. Colores desde el blanco, pasando por el amarillo y hasta el bermellón.
         Todos esperábamos impacientes uno y otro  mes. Un movimiento era un mensaje, una señal, un  sentimiento. Crecía y crecía ante nuestros ojos, pero oculta en su gran cuna de agua.
          Ruiditos y sonidos le llegaban, decía el doctor, por eso le hablábamos suavemente, como un murmullo. Le contábamos historias de hadas y duendes. De un país mágico donde todos los niños y niñas son felices. Y mezclábamos esos sonidos con ritmos de salsas y de pop. Si sentía tanta variedad, seguramente su universo iba a ser aún más amplio.
          Y le contaba sobre las flores, las mariposas y el vuelo de sus alas, como las que ella iba a tener cuando saliera de su huevo, hecho de hilos de seda dorados brillantes. Y le expliqué del sabor tropical del ananá, de los azules intensos  del mar, con corales y peces multicolores. De los inmensos prados verde oscuros, verdes claros, por donde cabalgan caballos salvajes con sus crines al viento y pequeños conejitos blancos saltan entre sus patas.
        Mas sentimos tintinear de campanitas, alguien estaba llamando a alguna puerta. Dijimos campanitas anuncian la llegada de un ángel. Llegó una niña, una hermosa niña de brillantes ojos negros y cabellos azabaches. Llegó una niña, murmuró una enfermera vestida en blanco impecable con ese terrón de azúcar entre sus brazos. Ese terroncito que se esperó nueve meses, nueve lunas.     

Marisa Avogadro Thomé. Periodista - Escritora. De su libro Un viaje imaginario. Cuentos infantiles. Colección Cuentoscomunicarte. Argentina, 2004.



miércoles, 11 de octubre de 2017

La seguridad en el escenario de las nuevas tecnologías

Los invito a leer mi columna en la revista "Diafanís, Arte, Ciencia y Comunicación", en este primer número sobre: "La seguridad en el escenario de las nuevas tecnologías".


Resumen:
El presente trabajo denominado La seguridad en el escenario de las nuevas tecnologías se ha llevado a cabo a través de una investigación realizada sobre el concepto de la seguridad; la descripción de las sociedad de las nuevas tecnologías, sus características, ventajas y desventajas. El mundo informativo instalado en ella y los ciberdelitos. Para concluir en el escenario de las nuevas tecnologías y su relación con la seguridad
Mtra. Marisa Avogadro Thomé  

sábado, 7 de octubre de 2017

Revista Diafanís: mi nueva publicación

Hoy mi sueño se hace realidad. Aunar mis pasiones: arte, ciencia y comunicación.

Agradecida del apoyo de  Solacyt Latinoamérica en la persona de su presidente Dr Manuel Fernando Guzman Muñoz y de todos los miembros del Consejo Editorial Internacional: Dr Miguel Mendez, Dr Marcelino Trujillo , Dr Omar López-Cruz, Mtro Rafael Hernández, Dra Roxy DeLeon, Artista plástica Rocío Kaplés, Mtro Roberto Hidalgo, Lic. José Bossuet, todos de México. Marta de Arévalo y Gerardo Molina de Uruguay. Hugo Avila, Pianista Julio Mazziotti Músico y Carlos Espinoza de Argentina. Dra Sonia Natalia Cogollo Ospina de Colombia. Lics Rossy Barría, Dulce María Domínguez, Miriam Bobadilla y Dra María Julia Gómez Jara de Paraguay; Mcs Esperanza Pinto Sardón de Bolivia; Prof Fco. Javier Malagón Terrón y el Dr Antonio García Belmar de España y a la Mag Ana D´Apuzzo de Suiza. Y a los 25 colaboradores del primer número de Diafanís.
La revista pueden visitarla en www.revistadiafanis.com.ar
¡Gracias a Todos!
Marisa Avogadro Thomé
Directora - Editora

miércoles, 4 de octubre de 2017

Periodismo científico: un puente entre las personas y el universo científico cultural


N°30 - diciembre 2002

Hoy la ciencia nos muestra un nuevo universo. Frente al paradigma de las certezas y las incertidumbres, entre el negro y el blanco, una gran variedad de grises se presentan y se traducen en dudas y temores. Los que era "cierto" ahora puede no serlo. Navegamos en el ciberespacio, nos preocupamos de la ingeniería genética, la clonación , la optoelectrónica, los cuásares, la inteligencia artificial y una larga lista.

Y también hoy la temática del periodismo científico, llegada a nuestros países en la década de 1960, cobra fuerza e importancia como un subsistema del periodismo que viene a establecer un puente de unión entre los productores del conocimiento científico y el resto del universo cultural y social.

De esta manera nos acercamos a la temática presentada, dando algunas definiciones teóricas y posteriormente una breve cronología de congresos iberoamericanos.

Aproximaciones teóricas

Antes de emprender la tarea de definir al periodismo científico, dejaremos establecidas las diferencias entre términos que habitualmente se emplean como sinónimos, pero que a los fines justamente de esta temática, se hace necesario precisar.
La palabra comunicación, conforme a su etimología: es poner en común, dialogar. Es relacionar un hecho con la causa que lo produce y el efecto que genera. Son los actos comunicativos permanentes, que permiten las relaciones sociales, con mayor o menor zonas de contacto, creando y creciendo a través del diálogo y la discusión. Más otras tantas definiciones que exceden a estas líneas.

Mientras que la comunicación social: es una forma de comunicación que intenta favorecer la convivencia humana, para mejorar la condición de vida material y espiritual de los individuos. Es lo opuesto a comunicación de masas; aunque se valga de los mismos soportes para difundir sus mensajes.

El periodismo es una actividad profesional que tiene por objeto la selección, el procesamiento y la transmisión periódica de informaciones de actualidad, para un público masivo o bien para determinados segmentos de ese público, a través de medios de difusión masiva.
Por su parte el periodismo científico (conocido en libros de estas disciplinas bajo la abreviatura de PC y que no es la sigla de un partido político ni tampoco la abreviatura de "personal computer" o computadora personal en español) es, siguiendo la propuesta de Calvo Hernando: una especialización informativa que consiste en divulgar la ciencia y la tecnología a través de los medios de comunicación de masas. Es un subsistema del periodismo, el cual a su vez se integra en el área más amplia de la comunicación. Se lo ha definido también como una actividad que selecciona, reorienta, adapta, refunde un conocimiento específico, producido en el contexto particular de ciertas comunidades científicas, con el fin de que tal conocimiento, así transformado, pueda ser apropiado dentro de un contexto distinto y con propósitos diferentes por una determinada comunidad cultural.

A mi entender, el PC establece un puente de unión entre los productores del conocimiento científico y el público en general, en una labor informativa y educativa, con el propósito de ayudar a los individuos a mejorar su relación con el entorno que los rodea. Permite llevar claridad en áreas del conocimiento poco entendibles por el público mayoritario y abrir caminos de comprensión donde la falta de conocimiento tiñen de temor lo cotidiano.
Todo material de periodismo científico puede realizarse y difundirse conforme con cualquiera de los lineamientos de los cuatro géneros periodísticos: informativo, interpretativo, de opinión ó de entretenimiento.

Llegamos finalmente a la comunicación científica pública (CCP) que es: el conjunto de actividades de comunicación que van desde las técnicas publicitarias al espectáculo, las relaciones públicas, pasando por la divulgación tradicional, el periodismo, exposiciones, clubes de ciencia, la gestión de la opinión pública, entre otros, que tienen contenidos científicos divulgados y destinados a público no especialista. Está basada en los efectos sociales del progreso científico y relacionada directamente con el PC. De tal manera que, divulgación científica es en términos de Le Lionnais : "una expresión polivalente, que comprende toda actividad de explicación y difusión de los conocimientos, de la cultura y del pensamiento científico y técnico, con dos condiciones: la primera, que la explicación y la divulgación se hagan fuera del marco de la enseñanza oficial o equivalente; la segunda: que estas explicaciones extra-escolares no tengan como objetivo formar especialistas o perfeccionarlos en su propio campo, puesto que lo que se pretende, por el contrario, es completar la cultura de los especialistas fuera de su especialidad.". Consiste también en difundir entre el público más numeroso posible y menos beneficiado por la cultura, los resultados de la investigación científica y técnica y más generalmente, en el conjunto de productos del pensamiento científico formando mensajes fácilmente asimilables. A diferencia de la alta divulgación que promueve la creación de las soluciones de continuidad necesarias para la comunicación entre especialistas.

Breve cronología Iberoamericana

Citaremos algunos datos históricos para conocer cómo llegó esta actividad del periodismo científico a nuestras tierras iberoamericanas.
La temática del periodismo científico arribó en 1960 a las escuelas de periodismo de los Estados Unidos y en esa misma década, este tema comienza a tratarse en países iberoamericanos.
En 1962 se celebró un primer seminario en Santiago de Chile y en 1965, CIESPAL (Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina, ubicado en Quito - Ecuador) se dictó el primer curso de PC en países de habla hispana.

Entre otros acontecimientos, en mayo de 1969, por iniciativa del ministro de educación de Colombia, el Dr. Octavio Arizmendi, el gobierno colombiano y la OEA, convocan a una mesa redonda. De ella, surgió la propuesta de creación del CIMPEC (Centro Interamericano para la Promoción de Material Educativo y Científico para la Prensa), hoy ya disuelto. Se realizó un congreso nacional de PC en Bogotá y allí, el español Manuel Calvo Hernando y el venezolano Arístides Bástidas (fallecido) fundaron la Asociación Iberoamericana de Periodismo Científico y celebraron el primer congreso iberoamericano de PC en Caracas, Venezuela, en 1974. Estuvieron también Julio Abramzcyk de Brasil, Jacobo Brailovsky de Argentina, los colombianos José Muñoz-Quevedo y Antonio Cacua Prada; el ecuatoriano Misael Acosta Solís, el guatemalteco Edga Nicolle, entre otros.

A partir del Segundo Congreso, en Madrid en 1977, se incorpora el mexicano Ing. Javier Vega Cisneros (fallecido) quien fundó la Asociación Mexicana de PC (AMPECI) y promovió y organizó el Tercer Congreso Iberoamericano en México en 1979.
Los restantes congresos iberoamericanos fueron en San Pablo (Brasil) en 1982; Valencia (España) en 1990; Santiago de Chile (Chile) en 1996 y Buenos Aires (Argentina) en el año 2000.

Mtra. Marisa Avogadro Thomé. Columna "Comunicarte", revista "Razón y Palabra",México. N30, diciembre de 2002. Disponible en: http://www.razonypalabra.org.mx/comunicarte/2002/diciembre.html